Eran las 3:30 de la tarde, pensaba en lo tarde que era y lo mucho que demoraba mi combi. Dije "no importa, tomo dos carros y llego al toke a casa." El llegar a casa tomó algo más que un toke -casi dos, creo yo-, y cual bala llegué al depa me cambié, prendí la terma, duchaso tibio, una papa rellena y un poco de palta, cuando empezaba a respirar me llamó C y -horror!- me dijo que estaba en la esquina de mi casa. Me cepillé los dientes y perdí los lentes, me demoré como 20 minutos en encontrarlos. Bajé cual bala y lo encontré con su cara de pan con pavo -jeje esto nunca lo leerá-. Nos saludamos y fuimos al paradero, la estrategia: crazy combi hasta el óvalo Santa Anita -que por cierto no tiene nada de óvalo-, y luego taxi hasta el Monumental.
Conversamos de tontera y media, hasta que llegamos al Monumental. Los nervios empezaron, con su toque de posería para la posteridad. Hicimos la cola, yo solo me compré un chupetín, él sus chelas, luego llegaron dos amigos más. Así que fuimos cuatro. Conversando, pasando el rato, emocionados. Hasta que entramos la cola para Say No More. Hicimos una media hora de cola y luego abrieron las puertas del recinto del concierto. D y yo fuimos corriendo, porque al ser chicas y menor la cantidad de las mismas pasamos primero, y ahí me quedé atónita cuando me vi frente al escenario. Charly iba a estar -y estuvo- a unos dos metritos de donde yo estaba. Shock. Llegaron los chicos y los tres -porque D no es taaaan fanática fanática fanática- así que ella nos tomó la foto oficial.
El piano y la taza de café que tomó el lugar del vaso de whisky
Pasó el rato y la naturaleza me llamó y de regreso de los servicios vi que el aire me dio un super regalo, abrió ligeramente la cortina del escenario y vi al más grande... me quedé muda -lo cual es muuuy difícil-. Solo atiné a llamar a C con la mano y sonreír como pánfila. Estaba dando vueltas por el escenario viendo que todo estuviera en orden. Así estuvo cerca de 40 minutos.
A eso de las 9:20 el telón que proyectaba una tela roja fue cambiando de color, y empezó a tocar el Amor espera. Tal como nosotros lo esperamos y él a nosotros. La energía fue increíble. Fue un Charly lúcido, feliz, con mejor vos, y acompañado por el "otro Carlos" el Negro García en el bajo e Hilda Lizarazu en los coros quien me hizo recordar a María Gabriel Epumer.
Yo feliz, sobre todo en el momento más sentido de la noche que fue cuando cantó Influencia, al menos para mí, porque es un Charly que le demostró a sus detractores que el Rock & Roll aún vive en él, y que al genio no lo hacen las drogas, sino su pasión.
Esto es rock & roll y chau!
Y nada, como puse algunos días atrás en el face respecto de un amigo, lo mismo digo de Charly, si él cambió cualquiera puede cambiar. Say No More!
3 notas mentales:
Peperina, yo llegue desde Arequipa a ultima hora, del aeropuerto directo al monumental, que puedo decir mas que Charly esta mejor que nunca, y acompañado de grades musicos como el "Zorrito" Quientiero, mejor aun.
Grande Charly..!
Saludos Totales..
buenas fotos, que bueno q hayan estado cerca,,,
se nota q disfrutaste mucho del concierto,,
ahh si,, q raro q el Ovalo de Santa Anita sea solo un cruce xD,,,
saludos,,,
parece que lo disfrutast mucho!!! q bueno^^
Wiiii!!!
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